Los mejores callos sin gluten en el concurso "La Callada por respuesta".
Si hay un plato que define el invierno asturiano, ese es, sin duda, un buen plato de callos. Pero para quienes debemos evitar el gluten, a veces encontrar esa salsa trabada y perfecta sin riesgos es un verdadero reto.
Se acerca la final de «La Callada por Respuesta» (el 2 de marzo) y, aunque yo soy del equipo de «pasarme la bandeja de largo», no me gustan nada jaja Sé que para muchos de vosotros los callos son religión.
Por suerte, el concurso «La Callada por respuesta» cuenta con 2 establecimientos que son auténticos templos de la cocina sin gluten en Oviedo, son estos:
1. El Fartuquín: El referente total
Hablar de comer sin gluten en Oviedo es hablar de El Fartuquín. Este restaurante no solo participa en el concurso, sino que es un pionero certificado por la Asociación de Celíacos del Principado de Asturias (ACEPA).
Lo mejor: Su cocina es 100% libre de gluten, por lo que el riesgo de contaminación cruzada es cero. Sus callos mantienen ese sabor tradicional, meloso y picante en su justa medida que los hace inolvidables.
2. Bar Cubia: Tradición en el corazón de la ciudad
Otro de los grandes nombres en esta ruta es el Bar Cubia. Es ese tipo de sitio donde se respira el Oviedo de siempre.
El detalle: Se toman muy en serio la adaptación de sus platos. Sus callos de concurso son famosos por la calidad del producto y por demostrar que la harina de trigo no es necesaria para conseguir una salsa para mojar pan (¡sin gluten, por supuesto!).
Restaurante Cubia. Calle alfonso III el magno 14, Oviedo.
La Callada por respuesta
El certamen, conocido como ‘La Callada por Respuesta‘, está organizado por el Ayuntamiento de Lena y la empresa gastronómica Gustatio, con el patrocinio de Trasacar y Caja Rural de Asturias.
Este año acoge la cuarta edición. El jurado deberá decidir qué propuesta merece el título nacional y los 1.500 euros del primer premio, además del segundo y tercer puesto.
¿Qué son los callos?
Los callos son una preparación culinaria asturiana. El plato se referencia ya a comienzos del siglo XX como callos a «la moda de Oviedo».
Se emplean en su elaboración callos (tripas de vacuno), morros de ternera, chorizo, jamón, laurel, ajo, cebolla y pimentón
¿Qué hace que unos callos sean "aptos"?
Para los que os lo preguntáis, el secreto de estos restaurantes para participar en el concurso con garantías suele estar en:
El espesante: Conseguir la textura mediante la propia gelatina de la carne y una cocción lenta. Sin falta de harinas.
El Pimentón: que sea sin gluten.
Limpieza: Un control estricto para que la experiencia sea segura y deliciosa.
Otras opciones para consumir callos sin gluten en Asturias.
Plan casero:
Los de Embutidos Parma. Vienen en bote, calentar y listo. ¡Ideales para cuando tienes visita «callera» y tú no quieres ni tocar la pata de vaca como yo jaja!
Mi veredicto (muy personal)
Aunque yo seguiré pidiendo cachopo o fabes, es una alegría ver que un concurso nacional tiene tan presentes a los finalistas sin gluten. Asturias se lo pone fácil a los celíacos 🙂
¿Y tú? ¿Eres del «Team Callos» o prefieres que te pasen la bandeja de largo? Cuéntamelo en los comentarios.

