Deducción de 100 € para personas celíacas en Asturias

La nueva deducción autonómica de 100 € para personas celíacas en Asturias ha despertado muchísima atención… y también muchas dudas. Esta medida, incluida en la Ley de Presupuestos de 2026 del Principado, reconoce por fin el sobrecoste real de la dieta sin gluten, pero llega en un contexto en el que las familias ya soportan lo que muchas llamamos la “tasa celíaca”: pagar mucho más por la misma cesta de la compra, ver cómo las ayudas cambian según el país o la comunidad autónoma y asumir una enorme carga emocional cada vez que se sale a comer fuera. 

En esta guía explico, de forma clara y orientativa, qué es exactamente la deducción de 100 €, qué requisitos pueden pedirse, qué documentación conviene tener preparada y dónde se aplicará en la declaración de la Renta, para que las familias celíacas asturianas puedan ejercer este derecho con la mayor seguridad posible.

Deducción de 100 € para personas celíacas en Asturias: qué significa de verdad (y por qué no compensa la ‘tasa celíaca’)

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Más allá de “no comer gluten

Para muchas personas, la enfermedad celíaca se percibe como una simple restricción dietética: “no puedo comer gluten y ya está”. Pero cualquiera que viva con celiaquía sabe que esto es solo la punta del iceberg. Más allá del plato, existe una carga financiera, social y emocional muy profunda: una especie de “impuesto celíaco” invisible que se paga todos los días y que pocas veces se tiene en cuenta en las políticas públicas.

En este artículo se exploran cuatro realidades ocultas que ayudan a entender el verdadero coste de vivir sin gluten y por qué medidas como las nuevas deducciones fiscales o las ayudas directas son mucho más que un simple detalle económico.

1. El impuesto oculto: el sobrecoste real de la cesta sin gluten

El primer y más evidente impacto de la celiaquía es el económico. Seguir una dieta sin gluten por prescripción médica no es una opción, es el único tratamiento disponible, y eso coloca al presupuesto familiar bajo una presión constante.

Los datos lo dejan claro: los productos básicos sin gluten pueden costar entre 1,6 y 6,1 veces más que sus equivalentes con gluten, según análisis realizados en España, lo que multiplica el precio de alimentos tan cotidianos como el pan, las galletas o la pasta. El último informe de precios de la Federación de Asociaciones de Celíacos de España (FACE) calculó que tener una sola persona celíaca en casa supone un sobrecoste de 17,61 € a la semana, 70,43 € al mes y 845,20 € al año solo en productos específicos sin gluten.

En la práctica, esto significa que la dieta sin gluten convierte una necesidad médica en una carga financiera crónica: cada carrito de la compra recuerda a las familias que están pagando un “extra” por algo que el resto de la población obtiene a precio estándar.

La lotería geográfica: ayudas muy distintas según el país

Una persona celíaca no tiene las mismas oportunidades de acceso al tratamiento según el lugar del mundo en el que viva. La misma enfermedad, la misma dieta, pero apoyos muy diferentes.

En varios países europeos, el Estado reconoce de forma más explícita este sobrecoste. Italia, por ejemplo, cuenta desde hace años con un sistema de cupones mensuales que las personas celíacas pueden canjear por productos específicos sin gluten, con importes que varían en función de la edad y el sexo. Otros estados optan por ayudas directas: Bélgica ofrece una cuantía mensual para compensar parte del gasto, mientras que Grecia contempla apoyos de hasta 100 € al mes para adultos con enfermedad celíaca.

Esta falta de armonización convierte el acceso a un tratamiento médico esencial en una auténtica “lotería geográfica”. En la práctica, la capacidad de una persona celíaca para seguir su dieta con seguridad y sin angustia económica depende, en buena medida, de su código postal y del modelo de protección social de su país.

3. Un viento de cambio en España: ayudas y deducciones por celiaquía

Durante años, en España no ha existido un sistema de ayudas económicas estable a nivel estatal para compensar el sobrecoste de la dieta sin gluten, a diferencia de otros tratamientos sanitarios subvencionados o financiados. Sin embargo, en los últimos tiempos se percibe un cambio de rumbo, impulsado tanto por las asociaciones de pacientes como por la mayor visibilidad social de la celiaquía.

Algunas comunidades autónomas han empezado a dar pasos concretos. Castilla-La Mancha, por ejemplo, cuenta con una ayuda directa de 500 € por persona celíaca, con un máximo de 1.000 € por unidad familiar, destinada a compensar el sobreprecio de los productos sin gluten. Otras regiones han optado por la vía fiscal: Andalucía ha aprobado una deducción autonómica en el IRPF de 100 € por contribuyente con enfermedad celíaca diagnosticada, aplicable a partir de los presupuestos de 2026, para los celíacos andaluces que presenten su certificado médico oficial.

Asturias se ha sumado recientemente a esta tendencia con la creación de una deducción autonómica de 100 € en la parte autonómica del IRPF por cada miembro de la unidad familiar con enfermedad celíaca, recogida en la Ley de Presupuestos para 2026. Esta medida reconoce de forma explícita que vivir sin gluten tiene un coste real y pretende ofrecer un pequeño alivio en la declaración de la Renta, al tiempo que visibiliza la celiaquía en la agenda política.

En paralelo, el Congreso de los Diputados tramita una Proposición de Ley de compensación económica para personas celíacas que plantea una deducción estatal de hasta 600 € anuales por persona diagnosticada, ligada a un futuro Registro Estatal de Pacientes con Enfermedad Celíaca. Si esta ley llega a aprobarse, se combinarían, por primera vez, un reconocimiento estatal del sobrecoste y distintas medidas autonómicas, configurando un mapa de apoyos más sólido que el que ha existido hasta ahora.

La paradoja socioeconómica: cuando tener más no significa vivir mejor

Más allá de los números de la compra y de las ayudas, la celiaquía tiene un impacto profundo en la calidad de vida. Un trabajo académico de la Universitat Rovira i Virgili ha puesto de manifiesto una aparente paradoja: las personas con un nivel socioeconómico más alto pueden valorar su calidad de vida relacionada con la enfermedad de forma peor que quienes tienen menos recursos.

El estudio muestra que dos de cada tres personas celíacas describen su calidad de vida como “regular” o “mala”, y señala que existe un impacto socioeconómico negativo claro asociado a la dieta sin gluten. Una de las explicaciones es que una mejor posición económica suele asociarse a una vida social más activa: más comidas fuera, más eventos, más viajes, más reuniones de trabajo alrededor de una mesa.

Para una persona celíaca, cada una de esas situaciones se convierte en un posible foco de estrés: hay que preguntarlo todo, desconfiar de la contaminación cruzada, renunciar a ciertos planes o aguantar comentarios que minimizan el problema. En este contexto, una cena de empresa o una celebración familiar pueden pasar de ser un momento de disfrute a un ejercicio de vigilancia constante que desgasta, genera ansiedad y limita la espontaneidad.

Como sintetiza la conclusión de la investigación, vivir con celiaquía y seguir una dieta sin gluten tiene un impacto negativo en la calidad de vida, no solo por el sobrecoste económico, sino también por las restricciones sociales y la carga psicológica que implica navegar un entorno que, en muchas ocasiones, no está preparado para garantizar la seguridad alimentaria de este colectivo.

Conclusión: el “impuesto celíaco” que no se ve

Vivir con enfermedad celíaca va mucho más allá de “cambiar la pasta por pasta sin gluten”. Es un desafío socioeconómico constante que combina un sobrecoste económico importante, la desigualdad de una “lotería geográfica” en el acceso a ayudas y una carga emocional que afecta a la vida social, la planificación familiar y la salud mental.

Las nuevas deducciones autonómicas, las ayudas directas y el posible marco estatal con una deducción de 600 € son pasos en la buena dirección, porque reconocen que la dieta sin gluten no es una moda, sino un tratamiento médico imprescindible. Pero la pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿se está haciendo lo suficiente para que el acceso a la salud y al bienestar de las personas celíacas no dependa de la cartera ni del código postal?

Mientras la respuesta llega desde las instituciones, proyectos como Asturias Paraíso Sin Gluten nacen precisamente para acompañar, informar y recordar que detrás de cada ticket de compra y de cada plato “sin gluten” hay una persona que solo quiere vivir su vida con la misma tranquilidad que el resto.

Vivir sin gluten en Asturias: qué aporta la deducción de 100 €

Después de ver el impacto económico y social de la celiaquía, en Asturias se ha dado un paso importante: la creación de una deducción autonómica de 100 € por enfermedad celíaca en la Ley de Presupuestos 2026. A continuación, se presenta una guía orientativa para entender cómo podría aplicarse esta deducción en la declaración de la Renta, a la espera de que Hacienda publique las instrucciones definitivas.​

Requisitos básicos para aplicar la deducción en Asturias

De forma general, la ley habla de una nueva deducción autonómica por gastos derivados de la enfermedad celíaca diagnosticada, destinada a compensar el mayor coste de los alimentos sin gluten.

Requisitos orientativos:

  • Tener residencia fiscal en el Principado de Asturias durante el año al que corresponde la declaración.
  • Que el contribuyente o algún miembro de la unidad familiar (pareja, hijos) tenga diagnóstico de enfermedad celíaca emitido por un profesional sanitario.
  • Presentar declaración de IRPF ese año y no superar, en su caso, los límites de renta o patrimonio que pudiera fijar la normativa de desarrollo (todavía no detallados).

Si dos o más contribuyentes tienen derecho a la aplicación de esta deducción respecto de los mismos ascendientes o descendientes para un mismo periodo impositivo, el importe máximo de la deducción se prorrateará entre ellos por partes iguales.

Ahora bien, solo tendrá derecho a esta deducción el contribuyente cuya base imponible no resulte superior a:

  • 35.000 euros en tributación individual.
  • 45.000 euros en tributación conjunta.

Aunque la ley crea la deducción, la letra pequeña (límites de renta, documentación exacta, etc.) deberá concretarse en las instrucciones de la Administración Tributaria del Principado y en los manuales de la campaña de Renta.

2. Documentación médica y fiscal que conviene tener preparada

A falta de instrucciones específicas, tiene sentido guiarse por lo que están pidiendo otras comunidades (como Andalucía) y por la práctica habitual en Hacienda.

Documentación recomendable:

  • Informe o certificado médico oficial de enfermedad celíaca (digestivo, unidad de aparato digestivo o médico de referencia del sistema público/privado).
  • En caso de hijos o pareja celíaca, informes médicos de cada miembro afectado, con nombre, DNI y fecha de diagnóstico.

Aunque no se exige adjuntar facturas de todos los productos sin gluten, es recomendable guardar tickets y justificantes por si Hacienda pide comprobar la realidad del gasto.

Dónde encontrar la deducción en el programa de la Renta

  • La Agencia Tributaria y los Servicios Tributarios del Principado publican cada campaña un manual de deducciones autonómicas, donde se indica en qué casillas se aplica cada beneficio fiscal de Asturias.

    Pasos orientativos:

    • Acceder al programa Renta WEB en la campaña correspondiente (año en que entre en vigor la deducción).
    • Ir al apartado de “Deducciones autonómicas – Principado de Asturias”.
    • Buscar la mención a “Deducción por gastos derivados de la enfermedad celíaca” o similar, con importe fijo de 100 € por persona celíaca.

    ojo!!… En el momento de escribir este artículo, todavía no se ha publicado el manual práctico de la Renta donde se detallen las casillas concretas. Esta guía se actualizará en cuanto Hacienda publique la información oficial.

Cómo indicar cuántas personas celíacas hay en la unidad familiar

La propia memoria de beneficios fiscales del Principado explica que se crea una deducción de 100 € dirigida a las personas enfermas celíacas diagnosticadas, pensada para compensar su mayor gasto.​

En la práctica, lo más probable es que:

  • En la casilla o apartado correspondiente se deba señalar si el contribuyente es celíaco y, en su caso, indicar también si lo es la pareja y/o los hijos incluidos en la declaración.​
  • El programa calcule la deducción multiplicando 100 € por cada persona celíaca que cumpla los requisitos, aplicándolo sobre la parte autonómica de la cuota.​

Conviene insistir en que se trata de una deducción, no de una ayuda que se ingresa directamente en cuenta, igual que pasa con otras deducciones autonómicas.​

Revisión final: comprobaciones y justificantes

Una vez completada la declaración:

  • Es importante comprobar que en el resumen final aparezca aplicada la deducción autonómica de Asturias, con el importe total esperado por miembros celíacos.​
  • Conviene guardar el certificado médico y la documentación de apoyo durante al menos el plazo de prescripción (normalmente 4 años), por si la Administración solicita aclaraciones.​

Si hay dudas, lo más prudente es consultar con una gestoría o pedir cita con los Servicios Tributarios del Principado. No se está “pidiendo un favor”, se está ejerciendo un derecho que reconoce la propia Ley de Presupuestos de Asturias.​

Lo que falta por concretar y por qué seguir la información oficial

La Ley del Principado de Asturias 5/2025, de 31 de diciembre, de Presupuestos Generales para 2026, ya ha creado la deducción y la ha justificado como una medida de equidad para compensar el sobrecoste de la dieta sin gluten. Pero todavía:

  • Faltan las instrucciones concretas de aplicación en la campaña de Renta (casillas, formularios y posibles límites de renta).
  • Es posible que se publiquen notas aclaratorias o preguntas frecuentes desde los Servicios Tributarios del Principado o desde la Agencia Tributaria.

Desde Asturias Paraíso Sin Gluten iré recogiendo y explicando estas novedades (BOPA, notas de Hacienda, ejemplos prácticos), para que las familias celíacas asturianas que lo deseen puedan aplicar la deducción de forma informada y segura. 

Quien lo desee puede suscribirse a la Newsletter o seguir los canales sociales del proyecto para recibir la actualización de esta guía cuando salga la “letra pequeña”.

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